LOS DISCURSOS E INTERVENCIONES DE RICARDO LAGOS E, SON DIGNOS DE GUARDAR Y ESTUDIAR POR LOS NUEVOS POLITICOS.

viernes, 15 de agosto de 2008

PARTES FUNDAMENTALES DEL DISCURSO CLASICO

CUALES SON LAS PARTES FUNDAMENTALES  DEL DISCURSO CLASICO:

El discurso clásico Romano está compuesto por las siguientes partes  que son de su esencia:

 1.- Exordium (exordio): Generalmente se trataba de preparar al auditorio para que estuviera atento y favorable a lo que se iba a decir después. A veces faltaba, pero la razón es que en ese momento no era necesario, ya que la gente estaba dispuesta a escuchar.

2.- Narratio (narración).Era la parte en la que se hacía la relación de los hechos. Ésta había de ser, según los maestros antiguos, breve, clara y verosímil. Generalmente iba a continuación del exordio, ya que era el momento de indicar de qué se trataba.

3.- Partitio (División) Se trataba de una especie de esquema de lo que iba a ser el discurso. Hortensio lo hacía siempre; Cicerón solía hacerlo al principio, y, en el De inventione, que habla de cómo ha de ser el discurso, lo cita como importante y necesario; pero más tarde dejó de hacerlo

4.- Argumentatio (argumentación)  Era una de las partes más importantes del discurso. Algunos autores hablan de una división en dos: confirmatio (pruebas positivas) y refutatio (respuesta a los argumentos del adversario), que no siempre se distinguen

5.- Digressio (digresión)        Ésta parte era un momento importante del discurso. El orador, después de la argumentatio dejaba ir su imaginación, y trataba cuestiones ajenas al tema; pero de ninguna manera había perdido el hilo de la cuestión. Se trataba de agradar al auditorio, de dejarle un momento de respiro para que aceptara mejor las conclusiones a las que se iba a llegar.

6.- Peroratio (peroración o epílogo) Era la parte más necesaria del discurso, y donde el orador se permitía el mayor patetismo para conseguir lo que pretendía. En algunas ocasiones los oradores hacían una recapitulatio, un resumen o recuerdo somero de la argumentación

 

Hay que decir que éste es el esquema de un discurso clásico. Sin embargo no está de más advertir que no todos los oradores lo seguían al pie de la letra ni en todos los discursos. Las circunstancias en las que se desarrollaba, la situación del auditorio, el tema que se iba a tratar, el conocimiento o desconocimiento de la causa criminal que se defendía, etc. hacían que el orador adaptase este esquema a sus intenciones. Sin embargo en todas las obras de retórica antiguas se encuentra esta disposición del discurso.